Frankenstein, el moderno Prometeo que inspiró el terror en la humanidad.

El pasado 30 de agosto se cumplieron 223 años del nacimiento de Mary Shelley, célebre autora de la obra literaria “Frankenstein” y no, ese no era el nombre de la criatura, sino el apellido de su creador.

“Frankenstein; o, el Moderno Prometeo” es una lectura clásica enmarcada en el género de la novela gótica; su idea fue gestada por una apuesta –según se relata en la introducción la obra– en la que participaron Lord Byron, George Gordon y John Polidori en la villa de Byron durante una noche de verano en el año 1816.

La trascendencia del texto que Shelley escribió se halla en el horror que implica la creación de un “hombre” cuya vida no proviene de lo divino o lo sagrado sino desde otro ser humano casi narcisista que, a su vez, lucha con las consecuencias de sus acciones y se puede observar la marea de emociones: rabia, furia, rechazo, decepción e impotencia, que los personajes viven y que ha dado pie a múltiples interpretaciones y llamados “what if” en los géneros cinematográficos y hasta animes, por ello aquí hacemos una breve recopilación de la influencia de esta obra maestra en 3 categorías:

  1. Cortometraje:

En 1910, el guionista y director J. Searle Dawley realizó la primera adaptación en un cortometraje mudo que se rodó durante tres días en un estudio de Nueva York y aquí se comenzó a fijar la atención en el proceso de la creación del monstruo, situación que las siguientes interpretaciones rescatarían y adaptarían.
https://www.youtube.com/watch?v=w-fM9meqfQ4

  • Televisión

El monstruo de Shelley obtuvo su versión más popular y amigable durante los años 60´s desde la televisión estadounidense en la telecomedia “The Munsters”. Herman Munster literalmente fue creado en Alemania y separado de su hermano al adoptarlo una familia inglesa –de la cual obtiene el apellido-, aunque en esta adaptación no tiene que enfrentarse al rechazo de la sociedad, incluso su creador estuvo presente el día de su boda. Se puede decir que es feliz.

  • Cine

En 1931, el monstruo tomó la forma que conocemos más popularmente gracias a la adaptación cinematográfica en la que Boris Karloff participa y nuevamente realiza modificaciones a la obra para justificar el caos que la criatura desata.

El éxito de esta película fue tal, que fungió como parteaguas para su secuela “La novia de Frankenstein”.

Mención especial: El Golem

¿Qué fue primero? ¿El huevo o la gallina? ¿El golem o el moderno Prometeo?

Aunque la novela de Mary Shelley fue publicada el 1 de marzo de 1818 y la obra literaria de Gustav Meyrink “El Golem” en 1915, ésta última se basa en una antigua leyenda judía donde una figura de arcilla inanimada cobra vida para defender a su pueblo, sin embargo, se sale de control y termina provocando catástrofes; por lo que existe una delgada línea que marca la relación entre el moderno Prometeo y sus posibles raíces judías.

Mención especial: Octavio

La relevancia de la criatura y su influencia en el mundo llegó incluso a las instalaciones de la Patrulla Roja al crear al Androide Número 8 o bien llamado por Gokú como Octavio, cuyo diseño es muy similar al que Boris Karloff entregó en su interpretación del monstruo de Frankenstein, sin embargo, esta versión resalta la bondad que habita –de manera muy oculta, como cuando rescata a la pequeña en el río- en el monstruo que nos entrega Mary Shelley.

Definitivamente la importancia de esta obra es indescriptible y tardaríamos demasiado en mencionar las referencias que ha marcado en el cine, la televisión, teatro y demás ¿Cuántas y cuáles versiones del monstruo de Frankenstein son tus favoritas?

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