¿Por qué Sharles detesta el cine de terror de Arte?

Antes de empezar, quiero aclarar que no porque “deteste” este nuevo género quiere decir que odie todas las películas de las que voy a hablar. Como toda obra compleja, hay aspectos positivos y aspectos negativos. Ya que el objetivo de este artículo es recalcar los negativos, no me detendré en los aspectos positivos de los cuales no carecen las obras que voy a criticar.

Comenzaré haciendo una declaración pública: Yo no entiendo el arte. Con esto puedo justificar el resto del artículo y escudarme ante cualquier crítica hacia mí que se genere a partir de este texto. Pero creo que tengo buenos argumentos para no necesitar escudarme en dicha declaración.

Empecemos con lo que nos atañe:

De un tiempo para acá han aparecido películas con temática de terror que han sido aclamadas por la crítica por tener una construcción de cine de arte. Pero ¿Qué es el cine de arte? Quedémonos con la respuesta más básica: todo aquel cine que no es comercial (dígase producido por grandes productoras para públicos masivos) y que cuentan con tramas y/o fotografía poco convencional. Cine como el de Andrei Tarkovsky yo lo consideraría más “experimental” el cuál considero una sub categoría dentro del cine de arte.

Películas como “The Witch”, “The Lighthouse”, “Suspiria” o “Neon Demon” son películas que entran del mal llamado “Terror Intelígente” o “Terror Elevado”; empezando por este nombrecito las cosas ya empiezan mal: El mismo nombre es pretencioso, y ahuyenta al público (insultándolo) o lo atrae elevando su ego dándoles la ilusión de que verán algo “especial” que es para pocos, y es esto último mi queja principal con el arte en general: Ciertamente el arte siempre ha sido elitista, pues siempre ha estado al alcance de unos pocos hombres adinerados que pueden costearlo, pero del siglo pasado a la fecha el arte se ha vuelto elitista en el sentido de que es entendible sólo para unos pocos.

Los artistas argumentan que “el arte salvará al mundo”, pero son estos mismos quienes se contradicen al rebuscarlo todo: Hoy en día necesitas una explicación previa y/o posterior para entender cualquier obra. Lo mismo pasa con el cine de “Terror Inteligente” en el que sales confundido de la sala de cine y tienes que googlear “Título + explicación” para darte una idea de lo que acabas de ver.

Para mi el arte debe generarte alguna emoción o hacerte pensar algo. En mi caso prefiero el arte “clásico” porque, a pesar de no entenderlo, puedo deleitarme en la imagen, en la estética y en la técnica. El arte hoy en día, en su mayoría no me aporta nada estéticamente hablando ya que se basa cien porciento en lo simbólico. Algunos argumentarán que el artista ha cumplido con su misión al no dejarme indiferente, al generarme confusión, enojo y al hacerme hablar mal de la obra: “Mal, pero estás hablando de ella”. Yo considero que eso es una falacia inventada por los empresarios “Bloferos” que se llaman así mismos artistas pero que son sólo eso: empresarios que ganan dinero del arte (como Jeff Koons, por ejemplo). El verdadero artista se propone exponer un sentimiento o una reflexión y buscará transmitírsela al espectador, si es un buen artista lo logrará en la mayoría de las veces (porque el arte es subjetivo). Películas como “Suspiria” sólo me causaron aburrimiento, confusión y molestia por no entender nada, cuando el director buscaba hacerme reflexionar sobre un episodio histórico de la Unión Soviética (o algo así). Fue tan simbólico, tan “sutil” que aún después de leer la “explicación” aún me quedo pensando “¿Quién realmente entendió la película? ¿Quién realmente conectó todos los puntos y entendió el mensaje?”.

Sé que a veces se necesita ver la película más de una vez para entenderla en su totalidad, me pasó con “Inception”, la diferencia es que “El Origen” me dan ganas de verla una y otra vez, mientras que “Suspiria”, con una sola vez me bastó y no deseo volver a verla jamás.

Luego las explicaciones, los mensajes o las reflexiones de dichas películas “inteligentes” son de lo más superficiales como “El Demonio Neón”: Mensaje de “canibalismo” en el feroz mundo de las modelos, mensaje que afortunadamente no requiere de una búsqueda en internet para entenderlo, pero que ha sido expuesto ya en decenas de “Reality Shows”.

O ¿Qué tal “Raw”? Donde utiliza el “canibalismo” como metáfora… nada que no haya echo ya George A. Romero con sus “no muertos” desde finales de los 60.

Y es que, como fan del “cine de género”, es realmente molesto que vengan estos directores a utilizar el terror como algo “elevado, cuando los fans del género sabemos que el terror, el horror y la ciencia ficción han sido válvulas de escape para temáticas que no se podrían exponer en otro género: Tenemos, por ejemplo, a Rod Serling que (con “The Twilight Zone”) halló en la ciencia ficción un hueco para poder hablar de temas como el racismo y la guerra nuclear en cadena abierta sin ser vetado en una época altamente susceptible.

Y desconozco si estos autores están enterados de la importancia del “Cine de género” y su repercusión, pero menosprecian al género (como los críticos de “La academia” que otorga los premios Oscar) y tratan de “reposicionarlo” haciendo películas “Artísticas”.

La verdad, como cinéfilo y como fan del Terror, yo no considero estas películas dentro del género “Terror”: Es como la película de “The Rocky Horror Picture Show”; tiene la temática del Terror y del Horror, pero es una comedia musical y nadie la cataloga como una película de “Terror”.

El “Terror Inteligente” no busca despertar miedo en las audiencias, como el mismo nombre del género aclara, y sin embargo se adueña del calificativo en vez de posicionarse donde debe: junto con el cine de arte con la etiqueta de “Temática de Terror” y no como un derivado o subcategoría del “Cine de Terror”.

Estos sujetos no se atreven a hacer verdadero cine de Terror y se limitan a ubicarse en una zona de confort que saben no les generará perdidas; ya que al ser “aclamadas por la crítica” gozarán de publicidad que formulará cientos de espectadores que la irán a ver a pesar de no entenderle).

Al final no todo está perdido; tengo dos buenos ejemplos: El primero es “Hereritary” que tiene la estética de una película de arte: fotografía impecable y una trama poco convencional.  A pesar de ello tiene una atmosfera tan opresora que sin necesidad de “screamers” o de hacerte sentir miedo como una película de “Slashers”, más bien te genera un muy mal viaje. Probablemente si sea rebuscada, pero el al final te da las respuestas al enigma y no hay necesidad de correr a Google para entenderla (más que para profundizar): Entonces podemos verla tan simple como es: una familia que sufre varias desgracias a manos de una secta diabólica que así lo requiere para sus diabólicos planes, o  puedes profundizar más y hallar simbolismos, referencias y reflexiones.

Por otro lado, saliéndonos un poquito de la tangente, hablando del cine experimental, hay una película llamada “Begotten” (que se puede hallar en Youtube) que muchos califican de “perturbadora” (todos ellos no son fans del terror). Yo la vi con la única premisa de “El primer personaje que vemos es un Dios suicidándose” (La escena más famosa del metraje y que se ha utilizado en cientos de videos de Youtube con temática de terror, siendo efectiva al sacarla de contexto). La película carece de música, de diálogos y de imágenes “claras”; sólo vemos sucesiones de imágenes borrosas en blanco y negro sin sentido alguno. Puedo catalogar a la película de aburrida, de no ser perturbadora, y mil pestes más; Pero cuando busqué el argumento en internet ¡Oh, sorpresa! Resulta que la entendí toda y que mis conjeturas fueron acertadas. Aquí se demuestra mi argumento de lo estético y lo simbólico: El artista expuso una obra desagradable que explica una historia de tintes “bíblica-apocalíptica” y el resultado fue acertado: me desconcertó visualmente y comprendí la trama a pesar de las carencias argumentales convencionales.

Finalmente concluyo aclarando que estoy abierto al debate ya que cada quien tiene su punto de vista y una opinión que ha de ser escuchada.